ANALOGíA ENTRE DEPORTE Y CONFINAMIENTO

10.05.2020

Si hay un deporte donde por obligación hay que confinarse, ese es el alpinismo.

Largas jornadas en un campo base o campamento de altura a la espera de una mejoría del tiempo, no saber cuantos días se ha de estar metido en una tienda de campaña para ver si la nieve, el viento, o las grietas de un glaciar, están en las condiciones idóneas para salir.

El alpinista ha de mantenerse motivado ya que a las incomodidades del lugar suele sumarse el frío y la altura.

Lecturas de libros, música, juegos… los campos base suelen estar preparados para ello, pero siempre con la mirada puesta arriba y pensando que en alguna circunstancia se podrá ascender a cumbre.

Si ese momento llega hay que darlo todo para llegar al pico, generalmente es un trabajo de equipo, montar diferentes campos de altura, descender quizá para aclimatarse mejor a la altitud… volver a subir y al fin, llegar a lo más alto.

La alegría de la cumbre, un momento de ensoñación cumplido… una borrachera de sensaciones, pero la montaña se vence cuando se llega sano y salvo de nuevo al valle, con mucha prudencia y sin precipitación.

Descender de una montaña guarda una cierta analogía con la famosa curva de la lucha contra la pandemia de la COVID-19.  El cansancio se va acumulando y una vez hecha la cumbre queda lo más duro, que es mantener la motivación y bajar seguros, la desescalada, esa nueva palabra a la que por cierto los alpinistas nunca hacen referencia, simplemente bajan, descienden o a lo sumo rapelan aquellos tramos más delicados y verticales bien sujetos a la cuerda.

Gran parte de los accidentes en montaña se producen durante el descenso, la consecución del objetivo produce cierto relajamiento, la atención disminuye, y si sumamos el cansancio acumulado en la subida y las prisas por bajar...

En definitiva, descender atentos y todos juntos como una gran cordada de alpinistas, seguir dando lo mejor de nosotros mismos, llegar a la comodidad del campo base sin accidentes, y así pensar en nuevos retos, otras escaladas pero esta vez a picos que nos motiven y podamos disfrutar realmente.

Fuente: Espartero publicidad